Hoy me voy a atrever a poner un toque de color en los salones, si, y es que casi siempre que pienso en la decoración de un salón, me viene a la mente un sofá en color gris o blanco y en algunas ocasiones acompañado de un sillón en color. Pero, ¿por qué no salirnos de esta tendencia escandinava? Es una opción algo arriesgada, requiere que se estudie a la perfección la elección de su color, asà como del resto de complementos y mobiliario. Conviertelo en el protagonista huyendo del color en las paredes de la estancia, acompañado de textiles cuyos tonos sean similares e intenta que sus formas sean lo más sinuosas posibles, escoge un diseño sencillo. Si te atreves con ellos, conseguirás darle a tu estancia gran personalidad y originalidad. Y ahora os dejo con algunos buenos ejemplos, para mi, de una buena elección de un sofá en color.
¿Os atrevéis con un sofá de color?
¡Buen jueves!










Jo, qué bonitos! Me atreverÃa si no fuese una pieza cara de cambiar o retapizar, pero si me atrevo a poner color en alguna butaca o silla especial